Fotoquímica de la visión
- La sustancia sensible a la luz en los bastones :rodopsina
- La sustancia sensible a la luz en los conos: pigmentos de los conos o pigmentos del color

Productos químicos que se descomponen ante la exposición a la luz y, en el curso del proceso, excitan a las fibras nerviosas que salen del ojo.
Rodopsina:
Combinación de la proteína escotopsina y el pigmento carotenoide retinal; Cuando la rodopsina absorbe la energía lumínica, empieza a descomponerse en una fracción muy pequeña de segundo.
El producto inmediato es la batorrodopsina, que representa una combinación parcialmente disociada del todo-trans- retinal y la escotopsina, resulta sumamente inestable y se degrada en cuestión de nanosegundos en lumirrodopsina.
Este producto se descompone en metarrodopsina I, en 1 ms más aproximadamente pasa a metarrodopsina II, y por último, con mucha mayor lentitud (en un plazo de segundos), se convierte en los productos escindidos por completo de la escotopsina y el todo-trans-retinal.
En condiciones óptimas, un solo fotón de luz, la unidad cuántica de energía lumínica más pequeña
posible, puede generar un potencial de receptor de 1 mV aproximadamente en un bastón.

- El fotón activa un electrón en la porción 11-cis-retinal de la rodopsina; esta activación propicia la generación de metarrodopsina II, que es la forma activa de la rodopsina
- La rodopsina activada funciona como una enzima que estimula muchas moléculas de transducina, una proteína presente en su forma inactiva en las membranas de los discos y en la membrana celular del bastón
- La transducina activada estimula otras muchas moléculas más de fosfodiesterasa
- La fosfodiesterasa activada es otra enzima; su acción hidroliza de inmediato muchas moléculas de GMPc, destruyéndolas.
- Antes de su desaparición, el GMPc se había ligado a la proteína del canal de sodio en la membrana externa del bastón de un modo que lo «inmoviliza» en su estado abierto.
Los conos son de 30 a 300 veces menos sensibles que los bastones, pero incluso este grado de sensibilidad permite la visión de los colores a cualquier intensidad de luz superior a la de un crepúsculo sumamente tenebroso.

sus porciones proteicas u opsinas (llamadas fotopsinas en los conos) son un poco distintas de la escotopsina de los bastones

tres tipos de pigmentos destinados a este fin está presente en cualquiera de los diferentes conos, lo que les concede una sensibilidad selectiva a los diversos colores: azul, verde o rojo.
Estos pigmentos para el color se llaman:respectivamente
- pigmento sensible al azul
- pigmento sensible al verde
- pigmento sensible al rojo.
adaptación a la luz.
Si una persona ha estado expuesta a una luz radiante durante horas, una gran parte de las sustancias fotosensibles en los conos y los bastones habrá quedado reducida a retinal y opsinas.
Gran parte del retinal presente en ambos tipos de receptores se habrá convertido en vitamina A. Debido a estos dos efectos, las concentraciones de productos fotosensibles que quedan en los conos y los bastones son considerablemente bajas, y la sensibilidad del ojo a la luz está reducida de forma proporcional.

adaptación a la oscuridad.
si una persona permanece en la oscuridad durante un período prolongado, el retinal y las opsinas de los conos y los bastones han vuelto a convertirse en los pigmentos sensibles a la luz

la vitamina A se transforma de nuevo en retinal para aumentar los pigmentos fotosensibles, quedando fijado el límite final en función de la cantidad de opsinas presente en los conos y los bastones preparada para combinarse con el retinal.
mecanismos de adaptación a la luz y a la oscuridad:
adaptación ocasionada por los cambios en las concentraciones de la rodopsina o de las sustancias fotosensibles al color

cambio del diámetro pupilar
lograr una adaptación de unas 30 veces en una fracción de segundo, debido a la modificación de la cantidad de luz que se deja pasar a través de la abertura pupilar.

adaptación nerviosa:
participan las neuronas que integran las sucesivas etapas de la cadena visual en la propia retina y en el encéfalo. Es decir, cuando la intensidad de la luz empieza a aumentar, las señales transmitidas por las células bipolares, horizontales, amacrinas y ganglionares son potentes